Òrbita del asteroide Verdaguer |
Un tortosino (de Tortosa/Cataluña/España) de 52 años, médico de profesión y astrónomo de vocación, lleva descubiertos más de sesenta asteroides desde los Observatorios de Piera, l'Ametlla de Mar (Cataluña/España) y Costix (Mallorca/España).
Jaume Nomen dirigiéndose al público. |
El día 7 de agosto de 2000 Jaume Nomen, que así se llama este médico-astrónomo, hizo el descubrimiento de un pequeño asteroide entre Marte y Júpiter, de 6,2 kilómetros de diámetro, que completa una órbita al Sol en 3,8 años, bautizándolo con el nombre de Verdaguer, en honor al gran poeta catalán Jacint Verdaguer, nacido en Folgueroles el año 1845. Mossèn Cinto Verdaguer (llamado así por el hecho de ser sacerdote) sentía una gran admiración por la astronomía y esta admiración queda patente en su libro de poemas "Al Cel" en el que se muestra maravillado por el espectáculo nocturno y por la sensación de infinito y de trascendencia del Cosmos. El libro fue escrito con la mirada puesta en el más allá, después de los grandes problemas personales del autor, que deseaba alejarse de este mundo ingrato en el que había experimentado la incomprensión y la soledad.
Constelación de la Corona Boreal con dos de sus estrellas más brillantes. |
En uno de sus poemas, llamado "La Luna ", el autor de la Atlàntida y Canigó, en una de sus últimas estrofas dice: "Vora la Lira d’or fan la sardana sis atxes resplendents en lo zenit, brillants de la corona que Ariana deixà en lo cel suspesa perquè en son front la rumbejàs la nit " (texto en catalán). Las "seis antorchas que conforman la sardana" (la sardana es una danza popular catalana y su baile nacional), son las estrellas que forman la constelación de la Corona Boreal , una agrupación estelar con una retahíla de estrellas formando un corro sardanista y que según la mitología griega simboliza la corona que fue dada por Dioniso a Ariatna, como regalo de bodas y cuando ésta murió, su esposo colocó la Corona entre las estrellas.
Localización de La Corona Boreal a las 12 de la noche, durante julio. |
Las estrellas de esta constelación de forma tan sugestiva, no viajan juntas como otras familias de estrellas, sino que se mueven en diferentes direcciones y por este motivo en unos cuantos millones de años no se podrá reconocer la forma de la Corona Boreal tal como la vemos hoy. Esta pequeña constelación boreal, muy fácil de detectar en un cielo oscuro, está representada, eso si, de una forma críptica, en un gran cuadro que reúne todas las virtudes posibles del arte pictórico y se trata de la obra llamada "Las Meninas" pintada por el pintor de cámara del rey Felipe IV, Diego Rodríguez de Silva Velázquez y expuesta en el Museo del Prado de Madrid.
Las Meninas de Velazquez con la constelación encriptada en sus personajes. |
El tema puede parecer trivial, la infanta y sus damiselas de compañía (meninas en portugués), entran en el estudio de Velázquez, que pensativo observa los modelos que se propone pintar. "Las Meninas " fue pintado en 1656 y es una representación mágica y protectora de la constelación Corona Boreal, en la que en su centro está la infanta Margarita, hija de Felipe IV y con 5 años de edad. Si unimos el corazón de las figuras de Velázquez, la de María Agustina Sarmiento (la primera Menina), la de la propia infanta Margarita, la de Isabel de Velasco (segunda Menina), la de Marcela de Ulloa (dama de compañía de la infanta) y la de José Nieto (aposentador de la reina), podremos reconstruir esta constelación, la finalidad de la cual está en la protección de la infanta.
Tanto Mossèn Cinto Verdaguer como el pintor Velázquez tenían gran cantidad de libros dedicados a la ciencia y especialmente a la astronomía, en su biblioteca Velázquez disponía, además, de cinco telescopios y su gran afición era subir por las noches a la torre del Alcázar a observar las estrellas y planetas. No es de extrañar, pues, que "Las Meninas" escondan tras de sí un complicado mensaje astronómico.
Tanto Mossèn Cinto Verdaguer como el pintor Velázquez tenían gran cantidad de libros dedicados a la ciencia y especialmente a la astronomía, en su biblioteca Velázquez disponía, además, de cinco telescopios y su gran afición era subir por las noches a la torre del Alcázar a observar las estrellas y planetas. No es de extrañar, pues, que "Las Meninas" escondan tras de sí un complicado mensaje astronómico.
Monumento a Jacint Verdaguer en el pico culminante de la Sierra del Mont, en el Alt Empordà/Cataluña/España |
La personas del hemisferio norte que dispongan de cielos nocturnos no contaminados por la polución lumínica pueden ver la constelación de la Aurora Boreal mirando sobre sus cabezas durante la medianoche de este mes de julio. A la sabiduría por la astronomía.
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